DINO, cruce de Mastín, nació en Abril del 2005.
Dino llegó al albergue siendo un pequeñín de 5 meses y se nos ha hecho adulto sin que nadie se haya fijado en él, a pesar de ser el perro con el carácter más alegre y simpático del albergue. No podemos decir que sea desgraciado entre nosotros porque su capacidad de ser feliz es un don que solamente algunos tienen y es pura alegría e inocencia cuando sale, cuando nos coge todo lo que hemos olvidado por en medio, cuando nos quita las tapas de los cubos de basura y nos los tira, cuando se nos escapa y se va a la gasolinera a pedir a los camioneros que compartan su bocadillo con él, a pesar de lo cual en cuanto vamos a buscarlo y le llamamos viene como loco de contento, como si no nos hubiera visto en mucho tiempo y no fuéramos a llevarle otra vez a su jaula. El no lo sabe y no lo echa de menos, pero nosotros si sabemos que hay otros lugares donde su bienestar y felicidad puede ser completa y por eso seguimos intentado buscando un adoptante ideal.
Actualización 09.02.2013
Siete años después aquí sigue Dino, esperando su oportunidad, esperando ser él quien diga adiós a sus compañeros para irse con una familia, para ser él quien al fin tenga su final feliz...
Dino sigue conservando su alegría y sus ganas de dar cariño, no le importan estos siete años de espera, él sabe que al fin alguien se fijará en él y le dará ese hogar que tanto tiempo lleva esperando.
¿Lo conseguiremos? ¿De verdad Dino al fin tendrá su final feliz?
Está castrado, vacunado y desparasitado, las analíticas de leishmania, erlichia, borelia, anaplasma y filaria han dado negativas.